Una vida en Orden y Propósito guiada por Dios
POR ANA PEARSON Y AHLAM AL HALABI
Un programa de 13 semanas para mujeres que desean vivir con fe, coherencia y feminidad en un mundo que muchas veces empuja al endurecimiento y a la desconexión.
Ser mujer implica habitar muchos espacios a la vez: ser pareja, madre, hija, amiga, profesional, parte de una cultura y una comunidad.
En el orden natural esos roles pueden convivir en armonía. Pero cuando las expectativas construidas en base a lo que el mundo nos dice, las heridas propias o generacionales y la falta de guía nos desorientan, estos roles comienzan a tironearse entre sí. Nuestras partes entran en lucha.
Deseamos disfrutar de nuestros vínculos, de la maternidad, del trabajo y la creatividad. Sin embargo, en el intento por sostenerlo todo, podemos perder la suavidad, la alegría y, sobre todo, la escucha a Dios, ocupando lugares que no nos corresponden y llenando espacios que en realidad necesitan ser habitados por Él.
La expectativa profesional y el deseo de crear luchan con el rol que cuida el hogar y guía a los hijos. Entonces aparece la culpa y la irritabilidad, que dividen y corroen, rumiando en pensamientos que exigen y comparan nuestras vidas con otras, haciéndonos sentir que damos más de lo que recibimos; instalándonos en la queja y el reproche.
Sin darnos cuenta, nos llenamos de un enojo y resentimiento silencioso, por no sentirnos vistas ni escuchadas en esa experiencia.
En medio de pocas herramientas para comunicarnos, somatizamos en el cuerpo lo que pocas veces tiene lugar para ser sentido. Un cuerpo que necesita disfrutar del placer simple y salir de la hiperproductividad para descansar sin culpa.
Las mujeres vivimos muchas veces hiperestimuladas, cansadas, exigidas y a la defensiva, desconectadas de la naturaleza y del ritmo original que devuelve la paz. En un mundo que insiste en que necesitamos más información y más preparación para descubrir la vida que deberíamos vivir, terminamos atrapadas en una búsqueda que ha perdido su fundamento espiritual verdadero.
Mujer de Fe nace para acompañar a mujeres que reconocen estas dinámicas y desean aprender en su relación íntima y única con Dios una forma más sabia de vivir, de relacionarse y de construir un hogar.
Sin culpa ni victimización.
Mucho menos intentando resolverlo todo a fuerza de voluntad.
Sino ablandándose, escuchando con compasión a un cuerpo que pide ser atendido y a un espíritu que desea guiarnos.
Porque cuando una mujer se deja ordenar por Él, cambia su manera de mirar, de vincularse y de elegir sus prioridades.
Y cuando vuelve a habitar sus vínculos, su cuerpo y su lugar desde una escucha humilde y obediente, no solo se transforma ella: se ordena todo a su alrededor.
¿Qué es Mujer de Fe?
Es un programa de acompañamiento y recorrido íntimo para mujeres que desean vivir con mayor coherencia, profundidad y sentido.
No propone fórmulas ni soluciones mágicas, sino aprender a escuchar cuáles son las necesidades de tu vida hoy y cómo atenderlas en paz.
Un camino para revisar con honestidad la propia vida y tomar decisiones más sabias, alineadas con el amor y la compasión a los que Cristo nos invita. La fe en Él y la Palabra bíblica serán guía y horizonte: no desde la mirada de la religión, sino desde la relación que Él desea contigo.
No es necesario tener una fe madura ni llevar años caminando con Dios, o haber leído la biblia antes; basta un corazón abierto y dispuesto a escuchar el llamado que ya viene tocando a tu puerta.
A lo largo del programa ampliamos la mirada en distintas áreas de la vida:
Espiritualidad
Linaje
Cuerpo & Salud
Feminidad
Pareja
Vocación
Maternidad & Crianza
Gestión del tiempo y hogar
Provisión & Finanzas
Creatividad & Propósito
Sexualidad & Autocuidado
En cada área pasamos de la reflexión a la experiencia somática, como oportunidad para habitar el cuerpo, el sentir y discernir el ritmo propio.
Un proceso de ablandamiento y apertura del corazón, para:
Recorrer nuestras raíces familiares con madurez y gratitud.
- Vivir nuestras relaciones con responsabilidad, sabiduría y liviandad.
- Aprender a confiar en el sostén de Dios y rendir nuestras cargas.
Escuchar su guía y dejarnos regular por la presencia de su Espíritu.
Ser mansas frente al resentimiento para que emerja el perdón.
- Comprender la labor de paz a la que somos llamadas las mujeres.
- Romper con ciclos de desconexión, dolor y trauma en los hogares.
- Entrar en contacto con nuestras necesidades reales y nuestro cuerpo.
- Vivir creativamente en cada área de nuestra vida, dando con plenitud.
No para recibir más, sino para amar más, y vivir en Gracia y Gozo.
Confiando en que cuando nos entregamos al orden al que Dios nos invita —con humildad, amor y presencia— el fruto de una vida con propósito llega como consecuencia, y aprendemos a observar lo que ya nos está siendo dado.
Durante el recorrido encontrarás:
Espacios de conversación y reflexión guiada
donde cada tema se aborda a la luz de la fe y en comunión con la vida concreta.
Momentos de presencia, oración y contemplación
aprender a escuchar a Dios desde un lugar más íntimo y encarnado.
Consciencia corporal y regulación del Sistema Nervioso
para habitar sensaciones y emociones desde el cuidado somático.
Dinámicas de expresión creativa y arteterapia
para asentar y abrir caminos de revelación más allá de lo racional.
Recursos y ejercicios para estudiar durante la semana
para continuar cultivando la escucha y la integración en la vida cotidiana.
Comunidad vía whatsapp con acompañamiento permanente
para crear redes de contacto, y mayor presencia en los procesos.
Todo el recorrido está pensado como un camino gradual, donde cada encuentro prepara el terreno para el siguiente, acompañando un proceso real de orden interior.
Fechas y encuentros
4 módulos de 3 encuentros + 1 de cierre
13 encuentros en total
Entre 90 a 120 minutos por encuentro
que quedan grabados vía zoom
Inicio: Miércoles 15 de Abril. Finaliza: Mié. 8 de Julio.
Cada miércoles a las 10:00 - Horario Arg.
Módulos del Programa
#1: Identidad
¿Desde dónde vivo?
La base de nuestra identidad: la fe y nuestra relación con Dios. Desde allí recorreremos nuestra historia familiar, explorando lo aprendido, entregando lo que se repite y tomando aquello que ha sido bendición y regalo.
También nos acercaremos al autocuidado como una expresión concreta de la fe y del valor de nuestra vida.
Encuentro 1: Fe y espiritualidad
Encuentro 2: Raíces e historia familiar
Encuentro 3: Autoestima y autocuidado
#2: Vínculos
¿Cómo amo y me dejo amar?
Pondremos la mirada en eso que despierta una profunda sensibilidad espiritual: la pareja y la maternidad. Los abordaremos como umbrales de revelación, donde nuestras creencias, mandatos y carencias se hacen visibles.
Haremos espacio a la culpa y a las expectativas que cargamos en la vida cotidiana, donde Dios nos enseña a amar con devoción.
Encuentro 4: Pareja / Matrimonio
Encuentro 5: Maternidad y crianza
Encuento 6: Administración del hogar
#3: Llamado y propósito
¿Para qué fui creada?
Exploraremos nuestros anhelos y la manera en que estamos creando: si desde la exigencia de ser productivas o desde una vida que se reconoce como expresión de la creatividad de Dios.
Ampliaremos en nuestra relación con el trabajo, los proyectos y la expresión personal, aprendiendo a vivir con propósito también en la vida cotidiana.
Encuentro 7: Creatividad y expresión
Encuentro 8: Proyectos, trabajo y propósito
Encuentro 9: Cuerpo y sexualidad
#4: Una vida sostenible
¿Cómo sostengo la vida que Dios me confió?
En este último módulo llevamos lo espiritual a la vida concreta. La fe no solo se piensa o se siente: también se encarna en la manera en que administramos, nutrimos y cuidamos lo que nos ha sido confiado.
Exploraremos nuestra relación con el dinero y la provisión, así como el cuidado del cuerpo a través de la alimentación y los ritmos cotidianos. Un camino para integrar lo espiritual con la vida diaria, aprendiendo a sostener lo que tenemos con mayor liviandad, gratitud y simplicidad.
Encuentro 10: Dinero y roles
Encuentro 11: Finanzas, orden y provisión
Encuentro 12: Alimentación y nutrición
Valor del programa
Preventa hasta el domingo 5 de Abril
Transferencia bancaria 10% off sobre la preventa → ARS 261.000
Valor final del programa después de la preventa
ARS 370.000 | USD 370
ARS 370.000
USD 370
Soy Ahlam, te cuento sobre mí.
Esposa, madre, artista, terapeuta e hija de Dios. Disfruto y me honra acompañar procesos de mujeres que quieren vivir inspiradas. Mi vida dio un giro radical y sorpresivo cuando acepté a Cristo en mi hogar y en mi corazón, y desde entonces, todo se ha vuelto mucho más honesto y real.
Cada área de mi vida se ha visto tocada y renovada; por eso junto a Ana, tuvimos el llamado de cocrear este espacio para que más mujeres puedan caminar en la belleza y simpleza de una vida atravesada por la fe y el amor.
Soy Ana, te cuento sobre mí.
Mamá, esposa, hija, ama de casa, escritora, hermana, amiga. Cristiana.
Abrir mi corazón a Dios trajo luz a cada uno de los roles que habito en mi vida cotidiana.
En ese proceso, encontré, además de respuestas, un camino.
Hoy elijo compartir este camino con otras mujeres que sientan el llamado a reconciliarse con sus distintas áreas de vida desde el amor, la suavidad y la coherencia.
Deseamos que tu corazón sea transformado
Tal vez este espacio llega a tu vida en un momento donde algo está pidiendo ser mirado con más verdad.
Tal vez deseas vivir la pareja sin competitividad, permitiendo que Dios tenga un lugar real en la relación. O anhelas habitar la maternidad sin sentir que estás perdiendo algo de ti misma, sino descubriendo cómo Cristo también quiere transformar tu propio corazón en ese camino.
Este espacio busca que vuelvas a relacionarte con la entrega desde los dones que Dios te ha dado, y no desde lo que el mundo dice que te falta.
Para encontrar más paz en la compañía de Dios, y menos soledad en las expectativas ideales sobre quién deberías ser.
Un espacio grupal, donde otras mujeres estarán recorriendo preguntas similares, acompañándose a mirar la vida con más amplitud, compasión y verdad.
Para dejar de buscar la felicidad en todos lados y descubrir que la paz que anhelamos habita, silenciosamente, en el lugar donde Dios ya nos ha puesto, de su mano.